La Coruña tiene un clima oceánico húmedo y una geología marcada por depósitos aluviales y arenas costeras. Esas condiciones, sumadas a una sismicidad moderada, hacen que el análisis de licuefacción de suelos sea un requisito técnico en proyectos de infraestructura. Cuando se construye sobre depósitos arenosos saturados cerca de la ría, la evaluación del potencial de licuefacción se vuelve central. El equipo técnico combina ensayos de penetración estándar (SPT) con mediciones de ondas de corte para estimar la resistencia cíclica del terreno. También se aplica el método de Youd-Idriss (NCEER 2001) como referencia para clasificar la susceptibilidad. En perfiles donde la napa freática está a menos de 3 m de profundidad, el análisis de licuefacción de suelos en La Coruña debe considerar tanto la aceleración sísmica como la granulometría del material.

El contenido de finos entre 5% y 20% es crítico: modifica la resistencia cíclica y cambia el factor de seguridad en arenas de la ría.