Trabajamos con un equipo de perforación rotativa montado sobre orugas, capaz de alcanzar hasta 30 metros de profundidad en el granito descompuesto típico de La Coruña. La máquina inyecta lechada de cemento a presión controlada mientras se introduce el bulbo de anclaje. Antes de cada instalación realizamos un reconocimiento geotécnico detallado que puede incluir el ensayo dilatómetro para medir la deformabilidad del macizo rocoso. En suelos más blandos complementamos la campaña con calicatas exploratorias para inspeccionar visualmente el perfil. Todo el proceso sigue la UNE EN 1537:2014 para anclajes de terreno.
En La Coruña la pluviometría supera los 1.000 mm anuales; el drenaje previo al anclaje no es opcional, es condición de proyecto.
Metodología y alcance
La normativa principal que aplicamos es la UNE EN 1997-1:2004 (Eurocódigo 7) junto con la UNE EN 1537:2014. En La Coruña la pluviometría supera los 1.000 mm anuales, lo que obliga a drenar el talud antes de instalar los anclajes. Nuestro proceso incluye:
Cálculo de la carga de rotura mediante modelos de Meyerhof o Broms para anclajes en suelos granulares
Verificación del deslizamiento superficial con el método de Bishop simplificado
Ensayo de carga progresiva hasta el 150% de la carga de servicio según UNE EN 1537
La combinación de lluvia y granito alterado exige un control estricto de la lechada. Empleamos relaciones agua/cemento entre 0,4 y 0,5 para garantizar la resistencia a 28 días superior a 30 MPa.
Imagen técnica de referencia — La Coruna
Consideraciones locales
La humedad costera de La Coruña provoca meteorización diferencial del granito, generando zonas de roca sana alternadas con saprolito. Un anclaje mal diseñado en estos horizontes puede fallar por fluencia del bulbo. Además, los vientos dominantes del suroeste saturan el terreno superficial, reduciendo la adherencia lechada-suelo. Nuestro protocolo exige un ensayo de arrancamiento en al menos el 5% de los anclajes de la obra para verificar la capacidad real. Sin ese control, el riesgo de colapso en taludes de hasta 12 metros de altura es significativo.
Bulbos inyectados con lechada de cemento y tendón de acero pretensado. Cargas de servicio de 300 a 1.200 kN. Protección anticorrosión doble para ambientes marinos.
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Anclajes pasivos temporales
Barras de acero corrugado sin pretensar, instaladas en perforaciones con lechada. Ideales para estabilización de excavaciones durante la obra. Diámetros de 25 a 40 mm.
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Anclajes inyectados a baja presión
Perforaciones de 115 mm con inyección única de lechada fluida. Aplicables en granito fracturado o saprolito. Cargas de rotura de 400 a 800 kN.
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Anclajes con inyección repetitiva (IRS)
Sistema de inyección múltiple con obturadores en el bulbo. Permite sellar fisuras y aumentar la adherencia en suelos heterogéneos. Cargas de hasta 1.500 kN.
Normativa aplicable
UNE EN 1997-1:2004 (Eurocódigo 7), UNE EN 1537:2014 (Anclajes de terreno), UNE 103-800:1992 (Ensayo de carga en anclajes)
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el diseño de un anclaje activo en La Coruña?
El rango referencial para el diseño e instalación de un anclaje activo en La Coruña se sitúa entre 570 y 2.130 euros por unidad, dependiendo de la profundidad, el diámetro de perforación y la necesidad de ensayos de carga. Para proyectos con más de 20 anclajes, el precio unitario suele reducirse.
¿Qué profundidad máxima alcanzan los anclajes en los suelos de La Coruña?
En los granitos descompuestos típicos de la zona, perforamos hasta 30 metros con equipos rotativos. En saprolito o suelos residuales la profundidad máxima recomendada es de 20 metros, ya que la adherencia disminuye por debajo del nivel freático.
¿Cuándo se recomienda un anclaje activo en lugar de uno pasivo?
El anclaje activo se elige cuando se necesita movilizar la carga de forma inmediata para contener un talud en excavación. El pasivo solo trabaja cuando el terreno se deforma, por lo que se usa en estabilizaciones a largo plazo donde la deformación es admisible.
¿Qué normativa rige el diseño de anclajes en La Coruña?
Aplicamos la UNE EN 1997-1:2004 (Eurocódigo 7) para el cálculo geotécnico y la UNE EN 1537:2014 para la ejecución y ensayo de anclajes. Ambas son de obligado cumplimiento en España para obras de edificación e infraestructura.